24 ago. 2013

La Corrala Honestidad (Castilleja de la Cuesta) necesita nuestro apoyo


Son 3 familias del Aljarafe con menores a su cargo que en contexto de la crisis perdieron sus hogares. Acudieron a las administraciones públicas en busca de ayuda y no obtuvieron ninguna solución. Fue entonces cuando decidieron que sus hijos e hijas no iban a dormir en la calle y se realojaron en unas viviendas que permanecían vacías desde hace años en la barriada de Nueva Sevilla, en el municipio aljarafeño de Castilleja de la Cuesta. En las mencionadas viviendas había suministro de agua. Sin embargo, pronto empezaron a sufrir la presión y persecución de la Policía Local y de la Guardia Civil, que cada día intentaban amedrentarlos. Fueron entonces a hablar con el Alcalde de Castilleja de la Cuesta, Manuel Benítez (PSOE), que se comprometió a que hablaría con la propiedad de las viviendas para buscar algún tipo de solución. La empresa propietaria de los inmuebles quebró hace tiempo y la titularidad actualmente correspondería a La Caixa, una de las entidades bancarias que más desahucios genera y que más propiedades vacías tiene.

El Alcalde, sin embargo, faltó a su palabra. Varios días después de la mencionada reunión, empleados de Aljarafesa (empresa mancomunada del agua en el Aljarafe) acudían a cortarles el suministro de agua, para lo cual tuvieron que levantar prácticamente toda la calle. Lo hacían a instancias del propio Alcalde. Este pasado jueves varias vecinas de la Corrala Utopía acudieron a visitar a las familias de la Corrala Honestidad. Y allí fueron testigos de esta historia que guarda tantas similitudes con la propia Corrala Utopía. Estas familias del Aljarafe están recibiendo el apoyo y la solidaridad de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) de Sevilla. Y precisan y va a precisar de la solidaridad de muchas personas más para continuar la lucha por una vivienda digna que han comenzado.

Este lunes las familias de la Corrala Honestidad nos necesitan. Convocan una marcha que partirá a las 10:00 de la Avenida del Aljarafe, en Tomares, junto a una sede de Aljarafesa en la que ni siquiera se han dignado a recoger un escrito de las familias. Desde ahí marcharán hasta el Ayuntamiento de Castilleja de la Cuesta, para pedir explicaciones al Alcalde.

¡Sí Se Puede! ¡Avanti con la Corrala Honestidad!

22 ago. 2013

Mucha Policía, Poca Diversión

Agentes de la Policía Local impidieron ayer que niños y niñas de la Corrala Utopía disfrutaran del baño en una pequeña piscina hinchable. 

Incredulidad. Eso transmitía la cara de las vecinas de la Corrala Utopía, que acompañaban durante el baño a sus hijos. Todo sucedía en la 'Fuente de la Vergüenza', nombre con el que los habitantes de la Corrala conocen la fuente que Zoido, Alcalde de Sevilla, les colocó frente al que era y es su hogar. Después de cortarles el agua, vulnerando un derecho esencial como es el acceso a un suministro de agua potable, el Alcalde decidió mostrarse magnánimo con estas familias y colocar de esta forma una fuente frente al edificio que habitan, como si de un campamento de refugiados de Darfur se tratase.

Ayer en torno a una decena de pequeños y pequeñas de la Corrala Utopía disfrutaban de un refrescante baño en una pequeña piscina hinchable junto a la 'Fuente de la Vergüenza'. Apareció de pronto, interrumpiendo el refrescante baño, una pareja de agentes de la Policía Local. Se encargaron, en primer lugar, de identificar a una persona, ajena a la Corrala Utopía, que intentaba asearse a la par que lavar alguna ropa en la susodicha fuente (esta persona había manifestado previamente que vivía sin agua después de que se la hubieran cortado por no poder hacer frente al pago). Según los agentes de la Policía Local las ordenanzas municipales no autorizan semejante uso de las fuentes públicos. Esta persona, que solo intentaba asearse y lavar algunas ropas, fue presumiblemente denunciada.

Tampoco estaba autorizada la ubicación de esa pequeña piscina infantil. No importaba que su tamaño fuera de lo más pequeño y que apenas se hubieran utilizados varios cubos de agua para llenar el fondo de la misma. La ley es la ley, las ordenanzas son las ordenanzas, y los policías son policías. Los niños tuvieron que vaciar su piscina y trasladarla al interior de la Corrala Utopía. La calle y el agua deberían ser de todos, pero según parece hay leyes que establecen quién y cómo puede disfrutar de ellas.